Lunes, 02 Octubre 2017 15:06

¿Por qué creer en los sueños?

 Había una vez, en un lugar de Europa, un  rabino  llamado  Eisik   quien   escuchó    voz   en sueños, que le ordenaba  viajar  a Praga, entonces, capital de Bohemia. El  motivo  del viaje era   descubrir un tesoro escondido,  bajo  el puente principal cerca del palacio real.  El sueño se repitió 3 veces más.

Al tercer sueño, Eisik, decidió  viajar y llegando a Praga,   observó  en   el puente, centinelas   día y noche.  Eisik,  deambulaba por el lugar desde  temprano hasta el  anochecer.  El rabino, miraba a los centinelas en el puente, pero permanecía  sosegado.

Un día el capitán,  curioso  al verlo caminando días enteros,  le preguntó,  si   había perdido  algo  o esperaba a alguien. Entonces, el rabino le contó su sueño.  El oficial,  empezó a reír estrepitosamente.

El capitán exclamó: “¡Eres  un pobre hombre!” , ¿has gastado tus zapatos en un viaje sólo por un sueño? ¿Qué persona sensata va a creer en los sueños? Mira, si yo creyera en ellos, estaría haciendo lo contrario de lo que hago  ahora.  Me encontraría en una peregrinación tan tonta como la tuya, pero iría hacia la dirección opuesta. "¿Me permites contar mi sueño?", "por supuesto", respondió el rabino.

Entonces, el capitán cristiano dijo; “soñé con una voz que me ordenaba viajar a Cracovia a procurar un  tesoro enterrado  en  la casa de un rabino   llamado Eisik. Yo debería buscar dicho  tesoro en un rincón de  aquella cocina". 

El rabino de buen humor, le contestó al guardia; "Imagínate viajar hasta Cracovia, y socavar las paredes de todas las casas del gueto!”.  

El  rabino,   agradeció  al amigo la confianza para contarle su sueño  y  regresó   al  pueblo. Llegando a su hogar, excavó en  un rincón    de  su cocina.    ¡Oh!, sorpresa, allí encontró enterrado el tesoro que puso fin a su miseria. Con  el dinero, construyó un lugar para oraciones que hasta hoy lleva su nombre.

El rabino Eisik nos legó  esta moraleja:

"Para encontrar el  tesoro que termina con nuestras miserias y sufrimientos, no es necesario buscarlo en lugares  remotos: pues el tesoro se encuentra  oculto en la parte más profunda de nuestra casa,  es decir  dentro de nosotros mismos".

 

Rosa Anwandter, analista junguiana, autora de los libros “Los sueños el espejo del alma”, El poder mágico   de los sueños”, “El lenguaje de la noche”, junto al Dr. Stanley Krippner, “Sueños en la noche del tiempo”. Directora del Centro de Estudios Oníricos de Chile www.ceoniric.cl

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