Lunes, 18 Diciembre 2017 08:00

La espiritualidad y los sueños

Los sueños de índole espiritual, a veces  parecen inexplicables desde el punto de vista de la antropología, la medicina o la psicología. Sin embargo, el ser humano  ha tenido esta clase de sueños  desde el inicio de  su  historia.   Existen  numerosos documentos sobre ellos,  el más antiguo está datado hace  más de 5000 mil años. Es  la epopeya del semidiós Gilgamesh,  hallada en   la ciudad de  Ur, en Mesopotamia. Después, siguieron  relatos egipcios, bíblicos, islámicos, griegos, romanos, continuando hasta  la presente era.

Los  sueños  de contenido espiritual  son comunes, y quienes los tienen informan despertar con una sensación de bienestar y paz.

En los sueños espirituales suelen aparecer figuras de nuestras creencias. En estos sueños   suelen  surgir imágenes de Jesús, la Virgen María, algún Rabino, Sacerdote, Mahoma, Buda, Shiva, o chamán, etc. El mensaje  implícito es  llamar la  atención  hacia  la  espiritualidad.

 En todas las culturas,  los sueños espirituales  repetidos con más frecuencia son los siguientes   elementos de la naturaleza: 

 El sol en  la tradición china, está asociado al corazón,  para los pueblos andinos es el dios Inti.

La luna, en la antigüedad era una analogía del ser humano, dado que como éste tiene los mismos ciclos; nace, crece, envejece y desaparece. Tiene una connotación femenina,  es representada por el metal plata.

Las aves, en las culturas antiguas, así como  para los habitantes  originarios de América, las golondrinas, el ruiseñor, y el águila   traían    mensajes  del espíritu.

El aire era considerado  el  portador de la vida, el soplo divino.

Las  tempestades, los truenos y  los relámpagos, han sido  calificados como revelaciones espirituales.

La mariposa, en la mitología griega, personificada  por la diosa Psique, es hasta  hoy, símbolo de transformación, y del alma.

Por tanto, es  coherente, que las personas  religiosas,   místicas  o espirituales recuerden sueños asociados a sus creencias. Sin embargo ¿qué pasa con los agnósticos o  los incrédulos?

Es curioso, pero los agnósticos  fueron  quienes recordaron  mayor cantidad de sueños referentes a su esencia espiritual.

A continuación algunos  componentes  espirituales compartidos en los talleres de sueños de quien subscribe este texto. 

Los ateos  suelen contar sueños donde aparecen  enérgicas   alusiones     al  cielo, las estrellas,  al  sol, la luna, las montañas, los árboles, el océano, selvas frondosas, ríos caudalosos, playas, e infinidad de elementos de la naturaleza, que trascienden  cualquier análisis psicológico.

La imaginería onírica más  recordada  por las personas    incrédulas,  es   haber visto  una luz  resplandeciente  iluminando toda la escena donde  se desarrollaba el sueño.  Tal vez   como   mensaje, que el ser  humano  también posee   características sutiles.  En  efecto,  quienes  recuerdan  nítidamente    esas experiencias,  describen haberse sentido      en    otra   dimensión.     Como    sugerencia,   que  la   espiritualidad  para el ser humano,  es una función trascendental, esencial y   transportadora a   un   espacio   sublime.

 

Rosa Anwandter, analista junguiana, autora de los libros “Los sueños el espejo del alma”, El poder mágico de los sueños”, “El lenguaje de la noche”, junto al Dr. Stanley Krippner, “Sueños en la noche del tiempo”. Directora del Centro de Estudios Oníricos de Chile www.ceoniric.cl

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