Miércoles, 30 Noviembre 2016 19:07

CAMBIOS DE HORA Y EL SUEÑO

En varios países, hace décadas se acostumbra a cambiar el horario de invierno o de verano, atrasando el reloj una o dos  horas, con el propósito de obtener más luz diurna. En teoría, se supone que alterando el horario se ahorraría en el consumo de energía.

Existe un debate   en la ciudadanía sobre la eficiencia de esta norma, puesto que muchos dicen sentirse afectados por el cambio.  La mayoría de las personas  alega sentir cansancio, somnolencia, reflejos torpes, mal humor y falta de concentración al día siguiente. En tanto, otros individuos dicen no advertir consecuencias. Aparentemente, dormir una hora más no afecta demasiado el desempeño cotidiano, pero la complicación surge al dormir una hora menos.

Está comprobado, que los cambios de hora afectan a nuestro organismo, dado que todos tenemos un reloj biológico interno controlador de los ritmos circadianos. El cambio de hora es comparable al efecto de viajar de un huso horario a otro, y también a trabajar en turnos de noche, lo que se denomina jet lag.    

La disciplina que estudia el reloj biológico interno y los ritmos circadianos es la cronobiología, que   indica que los ritmos circadianos son oscilaciones biológicas y mentales inherente a los seres humanos. Los ritmos circadianos son regulados por la luz diurna durante un lapso de 24 a 25 horas y ajustan  el comportamiento, y  la actividad física. La luz solar es el factor que ejerce mayor influencia en los ritmos circadianos. Los ritmos circadianos y el reloj biológico son componentes distintos, pero relacionados entre sí.  Una de las funciones del reloj   biológico interno, es controlar los ritmos circadianos e inducir a variaciones en el ciclo del sueño.

Hay informes que señalan que los niños son los más afectados por el cambio de hora, debido a tener que levantarse  aún de noche para ir al colegio. Sorprende ver, que las autoridades a cargo de estos cambios de horario no hayan implementado algunas precauciones para disminuir las secuelas de esta variación que nos afecta dos veces al año. Una  medida eficaz sería adelantar o atrasar el horario estudiantil y laboral, de acuerdo al huso horario adoptado.

Por otra parte, muchas personas en forma individual, tratan de paliar este trastorno, programando su ciclo de sueño la noche antes del cambio, según la hora que será modificada. De esta manera, mientras nos recuperamos y volvemos a nuestro horario habitual el organismo no siente tanto los trastornos del cambio de hora.

Rosa Anwandter

  • Analista de sueños junguiana.  
  • Autora de los libros: “Los sueños el espejo del alma”, “El poder mágico de los sueños”, “El lenguaje de la noche” co-edición junto al Dr. Stanley Krippner y “Sueños en la noche del tiempo”.
  • Directora del Centro de Estudios Oníricos de Chile. www.ceoniric.cl

 

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