Miércoles, 22 Octubre 2025 16:40

Cómo eres donde estás? (una visión integral)

Podcast: Calina Púrpura

En el podcast Episodio 127, Marisol Castillo y Paul Anwandter invitan a conversar y reflexionar sobre el ambiente y cómo este influye en quiénes somos y cómo actuamos en función del lugar y las personas que nos rodean y cómo esto afecta nuestra identidad.

Para empezar, mencionan que es interesante considerar que existe una línea de pensamiento que asocia valores, creencias y conductas al entorno en el que nos encontramos, y cómo eso nos va moldeando. Esta es una realidad que tú puedes reconocer… ¿y los demás? También la viven, también lo saben, aunque quizá no sean plenamente conscientes de todos los elementos involucrados.

Desde esta premisa, nos invitan a adoptar una mirada integral, apoyándose en herramientas del integralismo de Ken Wilber. El primer aspecto que abordan es la proxémica, es decir, el espacio personal. Hay personas a las que les gusta hablar muy cerca y otras que prefieren mantener una distancia. Algunas disfrutan saludar con besos o abrazos; otras, no tanto. Estos detalles ya dicen mucho de cada persona.

¿Y qué significado tiene la proxémica? Este concepto está relacionado tanto con aspectos culturales como con perfiles psicológicos que también se moldean a través de la cultura. Hay culturas donde solo se da la mano al saludar y otras donde el contacto físico es más cercano y cálido. Conocer esto nos permite marcar nuestras propias preferencias, como por ejemplo, cuán cerca permitimos que alguien esté al hablarnos.

Una consideración importante es que no somos nuestra conducta. Esta puede cambiar según el contexto. Por ejemplo, tu hijo puede hablarte muy de cerca y tú estar cómodo, pero si lo hace un vecino, eso te incomoda. Así, nuestras respuestas varían dependiendo de la persona, el lugar y la situación.

Los contextos también influyen en cómo nos comportamos y en cómo somos percibidos. Por ejemplo, nuestra conducta en un entorno laboral puede estar condicionada por quiénes nos rodean, el tipo de liderazgo y la cultura organizacional.

Mencionan el significado que cada uno le da a su entorno y cómo este se relaciona con símbolos culturales, normas sociales y la adaptación al lugar en el que vivimos. Si tu propósito es insertarte en una cultura distinta, es importante comprenderla y adaptarte a ella.

Un ejemplo cotidiano: el olor en una planta pesquera puede ser indiferente para quienes viven largo tiempo con ello y muy desagradable para otros. Lo mismo pasa con factores como la presencia de vegetación, el clima (frío, calor, lluvias). En el sur de Chile, por ejemplo, las lluvias pueden afectar el ánimo de quienes no están acostumbrados.

Así, nuestras preferencias se forman en relación con el entorno, y luego se normalizan. Un ejemplo entrañable en Chile es la asociación cultural entre la lluvia y las sopaipillas: hay una conexión entre quién eres, qué comes y cómo te comportas.

Desde la perspectiva del “nosotros”, también se puede observar cómo los grupos determinan comportamientos. El perfil cultural de un grupo define normas como, por ejemplo, que el jefe de familia se siente en la cabecera de la mesa. En muchas casas latinoamericanas, este patrón se repite. Lo mismo ocurre en reuniones o salas de clases, permeables según la cultura.

El entorno influye en el bienestar. Incluso en cadenas de comida rápida, los asientos incómodos están diseñados así intencionalmente, para fomentar la rotación.

El diseño y la arquitectura tienen propósito, y es interesante observar cómo los espacios, tanto personales como profesionales, nos afectan. Cuando estos espacios son agradables, la gente los cuida más. Por ejemplo, en algunas autopistas latinoamericanas se observa una gran desconsideración por el entorno, con basura acumulada y casas descuidas a las orillas de ellas. En cambio, en países europeos, muchas veces no se requiere una gran inversión de recursos para mantener el orden: es fruto del comportamiento colectivo.

Hablan de las múltiples variables que componen el entorno y cómo estas influyen en nuestra conducta. En definitiva, forman parte de nuestra identidad.

También abordan cómo los valores se reflejan en el cuidado que las personas ponen en su ambiente. ¿Esto se puede enseñar? Sí, es un proceso educativo. Hay culturas que lo han incorporado como meta colectiva, logrando reconstruir y transformar ciudades destruidas durante las guerras.

Desde una mirada externa, también podemos ver cómo algunas personas se adaptan mejor a ciertos espacios que otras. En algunos lugares nos sentimos cómodos, en otros, no tanto. Esto muchas veces también tiene relación con la segmentación social: en barrios de menores recursos, hay menos áreas verdes, lo que no solo es un tema arquitectónico, sino cultural.

También influye el nivel de ruido. En ciudades densamente pobladas, como São Paulo, el ruido permanente es una constante. No es natural, pero la gente se adapta. La psicología ambiental estudia precisamente cómo los factores influyen en nuestra forma de ser.

Un ejemplo ilustrativo es el llanto de los niños. En culturas asiáticas, colectivistas, cuando un bebé llora, las madres tienden a atenderlo de inmediato, porque el llanto molesta a quienes están cerca. En cambio, en muchas culturas occidentales, más individualistas, se permite que el bebé llore hasta que se calme solo, incluso se recomienda. Eso también refleja una diferencia cultural en la respuesta al entorno.

Desde aquí emerge la importancia de planificar el diseño de los espacios que habitamos y de comprender nuestro entorno, ya sea en el hogar o el trabajo, y a plantearnos cómo queremos ser dependiendo de nuestro ambiente.

Te invitamos a escuchar este episodio: HAZ CLIC AQUÍ

Leer 130 times Modificado el Martes, 21 Octubre 2025 16:52