Lunes, 26 Noviembre 2018 09:07

¿CÓMO POTENCIAR UN CLIMA EDUCATIVO INNOVADOR CON PNL?

Un estudiante, un mundo.

Cada ser humano es un mundo en sí mismo: somos un cúmulo de sentimientos e de ideas con las que interpretamos el mundo; de personas con las cuales nos relacionamos y creamos diferentes lazos; de personalidades y formas de separar lo correcto de lo incorrecto. Y, sin lugar a dudas, somos artistas de nuestra propia vida, ya que con nuestras propias herramientas, somos capaces de moldear y dar vida a la persona que queremos ser.

Nuestros(as) jóvenes, al ser personas “en construcción”, también viven estas experiencias: interactúan con otros compañeros(as) con los(as) cuales establecen vínculos afectivos, se identifican y experimentan diferentes cosas para lograr construir su identidad.

Un docente, un mundo y una gran responsabilidad.

En este sentido, los docentes jugamos un rol fundamental en este proceso ya que convivimos una gran cantidad de horas con ellos. Nuestros estudiantes pasan la mayor parte de su tiempo en el colegio. Es en esa interacción con nosotros (también personas), que nos observan, analizan, e incluso se identifican con nuestras creencias y comportamientos.

En este entorno de inevitable desarrollo, cabe preguntarnos como docentes ¿cómo podemos hacer para que nuestros estudiantes aprendan lo que queremos enseñarles? Y, junto con ello, ¿cómo podemos fomentar a que logren sus metas personales? La PNL puede contribuirnos con estas respuestas.

Tres grandes tips para fomentar aprendizajes en el aula con la PNL.

  • Usa las presuposiciones para entender a los estudiantes.
  • Encuentra en los pilares de la PNL una oportunidad para potenciar el clima de tu aula.
  • Sal de la línea de confort.

Usa las presuposiciones para entender a los estudiantes.

Sobre todo en el período de adolescencia, es importante no olvidar que detrás de toda conducta hay una intensión positiva: los jóvenes no buscan desafiar a la autoridad por ser autoridad necesariamente, sino que ponen a prueba sus creencias y actitudes con la finalidad de responder las situaciones (no olvides que probar es parte del proceso). Como todas las personas, ellos actúan en función de su mapa y buscan obtener lo mejor para ellos (la buena nota, tener la razón, la validación de sus ideas, etc.).

Aprovecha la oportunidad para reflejar los resultados de su conducta, de forma que ellos tengan insumos para evaluar si aquella opción les permitió conseguir lo buscado. Por otro lado, ¿notas la frustración en los estudiantes porque no logran sacar el resultado del ejercicio o responder a la actividad que estás realizando? Recuérdales que “no existe el fracaso, solo resultados no esperados” que le sirven como retroalimentación. Siéntate con ellos, dedícales tiempo y házles ver que pueden encontrar o crear todos los recursos necesarios para aquel momento.

Coméntales que “si algo no te funciona, haz algo diferente”: Invítalos a probar otras opciones y guíalos en ese proceso. Recuerda que procesamos toda la información a través de nuestros sentidos, es probable que más de alguno note el tiempo que le dedicas y la forma en que lo apoyas. No solo lograrás motivar, sino que desarrollarán un lazo juntos.

Encuentra en los pilares de la PNL una oportunidad para potenciar el clima de tu aula.

Estos pilares de la PNL contribuirán a potenciar un clima educativo de calidad: un espacio o ambiente que reúne las características suficientes para que el aprendizaje ocurra.

Considerando que los jóvenes se conectan y dialogan a través de las emociones con nosotros, entonces, ¿por qué no utilizarlo como un recurso? Sintoniza con esa emoción sin involucrarte demasiado; es decir, ríe con ellos sin entrar en la carcajada o emociónate con su llanto sincero sin llorar con ellos. ¡No olvides sintonizar! Muéstrales que están usando el mismo lenguaje y que entiendes desde su y tu mapa lo que sucede.

Sentirse escuchado y entendido naturalmente fomenta un ambiente donde el aprendizaje es posible.

Sal de la línea de confort.

Ser innovador es más que solo un discurso sobre la calidad de la educación: es un desafío que nos pone a prueba a nosotros como docentes. ¿Quieres que los estudiantes se atrevan a traer cosas nuevas al aula cuando evalúas sus presentaciones orales, trípticos, maquetas, etc.? Si la respuesta es sí, tan solo debes usar tus propios recursos y demostrarles que se puede. ¿Te gusta la tecnología? Usa la app nueva que salió y aplícala para tus clases. ¿Eres bueno diseñando? Arma tu propia maqueta y compartela con ellos.

Fomenta que salgan de la zona de confort y que acepten nuevos desafíos, es una prioridad educativa. Pero no olvides que de la misma forma en que se aprende a ser humano de otros humanos, se puede aprender a ser innovador cuando se convive con un innovador. En la medida en que te atrevas, nuestros estudiantes tendrán más confianza para poder hacerlo.

Juan Pablo Ramírez.
Profesor de Biología.
Estudiante del Diplomado de Programación Neurolingüística, Mención Practitioner, de Academia Inpact.
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