Jueves, 05 Julio 2018 23:19

SABIDURÍA DEL CORAZÓN: EL PARAÍSO PERDIDO

EL PARAÍSO PERDIDO.
ENTREVISTA AL FILÓSOFO Y ESCRITOR, GASTÓN SOUBLETTE.

INFIERNO Y PARAÍSO
Gastón Soublette Asmussen, filósofo chileno, escritor, musicólogo, profesor del Instituto de Filosofía y de Estética de la Pontificia Universidad Católica de Chile, experto en filosofía oriental, cristología y cultura mapuche, ha contribuido al rescate de la cultura chilena y a la sabiduría popular que de ahí nace. Junto con estudiar en profundidad la sabiduría oriental de Lao Tse y Confucio (basado en los libros del “Tao y la Virtud” y el “I Ching”) y los patrones de pensamiento y de acción de Jesús, todos ellos hombres dotados de virtud y sabiduría que están presentes en su libro: “El Cristo preexistente”.


En la entrevista, Soublette nos habla del infierno y el paraíso y de cómo se constata en nuestra sociedad actual. Para él, el paraíso está en la armonía de vivir con uno mismo, con los otros y con el entorno natural mientras que el infierno lo atribuye a la pérdida de las virtudes humanas.


¿En qué se constata la pérdida gradual de la virtud y de la sabiduría del corazón que de ahí emana? ¿qué impactos globales estamos experimentando producto de esta desvinculación? Son algunas de las preguntas que responde Gastón Soublette en la entrevista para Icimag.


Gastón, me llama la atención la referencia que hace en su lenguaje a un infierno y a un paraíso en la existencia humana. Un tema de investigación para usted, ¿en qué se constata aquello?


“El ser humano impuso al medio natural un esquema, y no se puede armonizar con el ecosistema. El hombre está destruyendo el planeta en que vive. Hoy da la impresión que el gobierno más progresista, mientras más se esfuerza en perfeccionar ese sistema, más peligroso y nocivo se vuelve para la organización general de la vida en el planeta. Por ejemplo, Estados Unidos, para poder realizar el programa de gobierno del actual presidente, se tuvo que retirar de todos los acuerdos mundiales sobre medioambiente. No nos cabe en la cabeza que pese a saber lo que está pasando en el mundo sigan empujando esta máquina para que se haga cada vez más eficiente y tenga mayor rendimiento, aunque sean cada vez más destructivos. Esta es una de las razones por las cuales me puse a investigar este tema. Para eso tenía que remontarme al paleolítico y saber qué ocurrió en aquellos tiempos. Uno de los libros más interesantes que encontré es; “Historia de la Conciencia” de Morris Berman, quien obtuvo fama con el libro “El Reencantamiento del Mundo”. En el libro “Historia de la Conciencia”, rescata lo que la antropología más avanzada dice de la evolución del hombre. Berman, sostiene que todos los antropólogos que han investigado la sociedad del paleolítico han llegado a la conclusión que era una sociedad mucho más justa, igualitaria que las mejores democracias, era una sociedad realmente participativa. Vivían en la naturaleza en medio de los bosques, montañas, ríos, ellos vivieron contemplando la belleza. ¿Dónde está lo desolador? En lo artificial, en una calle de Nueva York, donde los edificios tienen 100 pisos, donde hay puro ruido, donde está todo contaminado, ahí nos vamos acercando al tema del infierno.



En su libro: “El Cristo Preexistente”, indica que la expulsión del paraíso no es otra cosa que la pérdida de la armonía del hombre con el orden natural…
¿Hoy, en qué se constata esa pérdida de la armonía con el orden natural?


Las noticias lo dicen, la contaminación atmosférica, el aumento de gases de efecto invernadero, el calentamiento global. El calentamiento global produce el derretimiento de los polos. En el norte, hay puro hielo, al derretirse baja agua muy fría hacia la parte ecuatorial. Y desde el Golfo de México, del Caribe, sale la gran corriente caliente que sube hacia el norte de Europa por el Atlántico y mantiene un equilibrio de temperatura en los países nórdicos. Al bajar esta agua tan fría, la corriente cálida del Caribe, no puede subir hacia Europa, al toparse con esta agua fría se sumerge. Y Europa empieza muy lentamente a enfriarse.


Soy muy amigo de dos ecologistas chilenos, Juan Pablo Orrego y Sara Larraín. Ellos me dicen que la situación es infinitamente más grave de lo que se atreven a decirle a la gente, solo que el proceso es muy lento. Por ejemplo, algo aterrorizante es saber que existe un plan de evacuación de Londres. Hablemos del Polo Sur. El Polo Sur es tierra, pero tiene unas capas enormes de hielo. Y tiene cornisas de hielo que van hacia el mar y como se están calentando, una cornisa se partió (de nombre Ross) y esto hizo subir el nivel del mar. En Estados Unidos, en la parte oriental, el mar ha subido 30 centímetros. Escuché al encargado del medio ambiente de Naciones Unidas en la CEPAL, hace 15 años y dijo: “esto no se va a poder evitar, el mar va a subir seis metros, lamento mucho decirlo delante de jóvenes, habrá que organizarse de otra manera“. Esto implica la desaparición de las principales ciudades del mundo que están a nivel del mar. Y Londres está a nivel del mar.


El calentamiento global produce también el derretimiento de los glaciares. ¿Y qué son los glaciares? La gran reserva de agua dulce para las grandes ciudades del mundo que están cerca de la cordillera, entre ellos, Santiago. ¿Qué pasa si desaparecen todos los glaciares de la cordillera de los Andes?, se acabó el agua. Se oye hablar de la futura guerra por el agua. Te das cuenta que nos vamos acercando a una situación límite y a la posibilidad que desaparezca la vida, es terrorífico decirle esto a los jóvenes. Eso en cuánto a la naturaleza.
Esta maquinaria que el hombre ha creado hace el mundo desolador. Produce un envenenamiento de la psique humana. Lo único que queda es que el hombre viva una transformación espiritual y confíe en sus propios recursos. Según me han dicho 9 millones de personas en el mundo manejan más del 50% de toda la riqueza mundial y somos 7 mil 500 millones en el mundo. El 1% de la población en Chile controla la riqueza del país, eso produce malestar, pérdida de valores. Si teníamos valores, esos se perdieron, hoy no hay piedad, amor y respeto entre las personas, tampoco entre el hombre y la naturaleza, no hay respeto por la vida misma en el fondo.


EE. UU
Un elemento muy negativo en la psique humana, que le llaman “tánatos”, está en acción, es decir, la tendencia a la muerte. Cuando un hombre (Donald Trump) sabe lo que está pasando y, sin embargo, hace como si no pasara nada, respondiendo al calentamiento global como si fuera un invento, y lanza adelante la industria del carbón que se había eliminado, por ser la industria más contaminante que hay, veo en eso, esa tendencia a la muerte. Lo pongo a él como ejemplo, como podría poner a más personas. Esto responde, a por qué estamos perdiendo el paraíso y estamos viviendo un mundo cada vez más desolador.


Cuando usted estudia a sabios orientales como Lao Tse, Confucio, Buda, Jesús, y rescata las virtudes que ellos pregonaron, está diciendo que ellos constataron el paraíso, ¿qué cultivaron de sí mismos y de la relación con el otro que fueron llamadas virtudes humanas?

Hay un refrán chileno que dice; “la virtud es divina, la moral es humana”. ¿Qué es virtud? Es amar al prójimo como a sí mismo, por espontánea inclinación sin ser compulsivo, obrar de forma recta. Una persona virtuosa no le cuesta, le nace tratar al prójimo con respeto y amor como a sí mismo, y le nace actuar con él rectamente. El sabio popular dice también, que eso viene del cielo que eso no es invento de los hombres. La moral sí es invento de los hombres, o sea, a mí no me nace amarte ni actuar rectamente contigo, pero como tengo un nombre muy distinguido tengo que actuar bien y lo hago esforzándome. La moral es compulsiva.


Entonces qué distingue a un hombre como Jesús, justamente la virtud. Los hombres sabios le enseñan al hombre que lo específicamente humano es amar al prójimo como a sí mismo y actuar rectamente con él y consigo mismo. Y esto supone otra cosa, sabiduría. Y la sabiduría consiste en conocerse a sí mismo y conocer a los hombres.


SABIDURIA Y EL SENTIDO DE LA VIDA.
¿Qué distinción hace entre sabiduría y conocimiento?


Sabiduría y ciencia, ahí estaría la distinción. En sabiduría lo que uno conoce es el sentido de la vida, con la ciencia uno sabe cómo es el mundo. Con sabiduría tú conoces el sentido que tiene tu vida y la de los otros. Y ¿cómo saber cuál es el sentido de tu vida? Todos nacemos con un potencial psíquico que debe ser desarrollado en forma plena y armónica durante la vida. Y ¿qué es el sentido?, aquello que me permite desarrollar ese potencial en forma plena y armónica. Y ¿qué contradice el sentido?, es lo que me impide tanto en mi conducta como en la de otros, que yo pueda desarrollar plena y armónicamente ese potencial.


A nadie le conviene que desarrollemos plena y armónicamente nuestro potencial porque serías un ser inteligente con sentido crítico. Entonces, naces donde prácticamente todas las respuestas están dadas, y lo que ellos esperan es que tú te las creas, pero que tú empieces a descubrirte y preguntarte ¿quién soy? ¿para dónde me están llevando? ¿soy yo quien está caminando o me están empujando? ¿qué me tienen preparado cuando dicen desarrollo del país? ¿cuál es mi parte? en eso? cambia todo.

 

Usted se refiere al orden natural y al orden construido en la pérdida del paraíso…


Este es un concepto que se utiliza en la arquitectura moderna. El orden dado es el orden natural, el ecosistema mundial. El orden construido, es lo que agregamos de nuestra iniciativa con toda la maquinaria. Nueva York, es orden construido. El problema es que el orden construido está arrasando con el orden dado. Todo lo artificial que el hombre hace, partiendo por las ciudades. Y un mundo puramente construido es antiecológico. No ver nada natural, no ver las estrellas, no sentir el viento, es desolador vivir en un mundo así.

¿El ser humano no ha entendido el orden natural?


El despegue de la sociedad industrial comenzó en una época en que lo ecológico no existía. Los monjes en la edad media sabían cómo talar árboles sin dañar el orden dado, los sabios de la época. Pero eso se perdió.


En la era industrial se pensaba que el planeta era inagotable, que se podía echar humo diez mil años y no iba a pasar nada. Diría que, a partir de a mediados del siglo XX, comenzaron a darse cuenta del desastre que estaba quedando. Y los ecologistas pasaron a ser una suerte de profetas que predicaban en el desierto. Ahora todo es más grave. En la región oriental de Estados Unidos, hubo más de 100 tornados en 24 horas que destruyeron muchas ciudades e industrias. Estas son las primeras reacciones que el ecosistema se está destruyendo. La tala de la selva amazónica se nota en los márgenes de los ríos, los bosques empiezan a retroceder y aparecen los arenales y pedregales, donde antes los bosques llegaban hasta el agua misma. Eso está haciendo el orden construido y lo hacen ¿para qué?, con la lógica de los negocios. ¿Qué esperanza tenemos de sobrevivir en unos cien años más?


¿Qué invitación haría respecto a cómo relacionarnos ¿qué tenemos que reflexionar? ¿de qué tenemos que despertar?


Yo creo que todos estamos enfermos mentalmente, unos más graves que otros. Incluso los que parecen muy inteligentes porque son hábiles, trabajadores, invencibles, a veces son los que están más enfermos. Entonces, partiría así. ¿Te han metido en algo sin que te dieras cuenta? Naciste en un medio donde todas las respuestas están dadas y la educación consiste en que tú te aprendas eso, para que le saques el mejor partido a este sistema de consumo. Entonces, interiormente libérate de ese mito. Piensa que tu vida puede ser radicalmente distinta si tú lo quieres realmente, pero para eso, tienes que descubrirte a ti mismo. Tienes que saber; quién soy, para qué sirvo, por qué estoy aquí, si tú llegaras a aclarar eso, ¿qué pasaría con los otros? Te relacionarías armónicamente con los demás, mientras estés en esta locura vas a tratar mal al prójimo porque no hay tiempo para la virtud. Si sigues metido en esto y estás convencido que estás bien porque te está yendo bien, creo que no tienes posibilidad de salvarte. Mientras no aclares las preguntas quién soy, para qué sirvo, porqué estoy aquí, porqué me educan de esta manera, ¿hicieron bien educándome de esta manera o me condicionaron más de lo que estaba? Si tu aclaras eso ¿qué ocurre? Tú vas a ver al otro, lo verás como igual a ti, ahí empieza el descubrimiento de los demás, pero eso pasa por el descubrimiento propio previamente, mientras no lo aclares no lo podrás aclarar con el otro. Puede que no lo hagas en la forma que lo estoy diciendo, puede que lo intuyas, y eso ya es suficiente para que tu sensibilidad se despierte y te des cuenta que no estás tratando bien a las personas de tu entorno y sientas un gran arrepentimiento. Eso es descubrimiento de sí mismo. La pena que te causa haber maltratado a otros, haber sido injusto, es ya un conocimiento de sí mismo. Se despierta lo que se llama la sabiduría del corazón, que es distinta a la sabiduría del ojo. La sabiduría del ojo es intelectual, la sabiduría del corazón incluye conocimiento, sentimientos, intuición, es mucho más rica. Esto lo dicen los sabios populares a través de los cuentos y refranes, que el corazón ve, siente y presiente.

Por eso cuando dices “eso me pasó a mí”, apuntas hacia el corazón, cuando dices “lo estoy sintiendo profundamente”, llevas tus manos al corazón, el asiento de la mente, la verdadera conciencia.

¿Conectarnos con eso, es el paraíso?

Si logras desarrollar armónicamente tu potencial, hay muchas cosas ocultas de ti mismo que van a surgir y que estaban ahí, tu capacidad de ser feliz, la sensibilidad, la intuición y la vida se enriquece. Se enriquece la relación con los demás, contigo mismo, mejora la salud, entonces no puedo llamar a eso el paraíso porque hay otros que sufren, pero diría que es una aproximación a lo que pudo ser el paraíso.


En la obra que mencioné al comienzo, “Historia de la Conciencia”, se sostiene que perdimos el paraíso y que la sociedad que vivió en el paraíso fue superior a esta.

Si desarrollas sabiduría del corazón, aprendes a amar, el amor de unos con otros y también el amor consigo mismo. Ama a tu prójimo como a ti mismo, incluye el amor a ti mismo para que tú no te dañes, pero incluye también el amor a todo. En chino hay más riqueza de lenguaje para designar ese tipo de amor. Hay una palabra china que la define “Tzu”, se traduce como “simpatía universal”, o sea, no sólo amas a la gente, amas todo; los árboles, las montañas, sientes una relación de amor con el viento, con la lluvia, con los pájaros, con los astros. Ese sentimiento es muy propio de los poetas y de los sabios chinos como Lao Tsé y Confucio. O sea, ese concepto, dice: no es suficiente amar a tu prójimo como a ti mismo, ama las flores, los insectos, ama el día, ama el estar sentado aquí mirando la fruta, los árboles, ama la madera, ama los elementos, esa empatía con el medio. Si amas a tu prójimo formas una comunidad armónica, pero necesitas el amor al medio, a la naturaleza.


La simpatía universal del taoísmo en chino es un complemento que falta al amor al prójimo, pero mientras esté la lógica de los negocios manejando la conducta humana en el mundo, no tenemos esperanza de salir. Soy hombre de fe, creo que vamos a pasar por la grande, la violencia en todas sus formas, pero al final creo que el poder de la vida es más grande que la imbecilidad del hombre.

 

 

 

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